Recuerdos de María Turmo sobre la escuela.

Publicado: abril 17, 2011 en Anécdotas en la escuela

Me llamo María Turmo y os voy a relatar cómo fueron los pocos años en los que asistí a la escuela; son recuerdos que guardo con mucho cariño y alegría pues me gustaba mucho ir a clase.

Por circunstancias de la vida estuve en una finca en el monte de “Chusepet” y no pude asistir a la escuela hasta los seis o siete años.

Había cuatro aulas, donde recibíamos la enseñanza por dos maestros y dos maestras, con unos cien alumnos en total.

Estudiábamos con un solo libro, que se llamaba” Enciclopedia Grado Medio” y cuando fui algo mayor recuerdo que era un libro llamado “Fundamentos”. Mis maestros se llamaban Doña Camila López, Doña Nieves Gasca Garcés y Doña Isabel.

Durante el invierno, íbamos cada semana dos alumnas a encender la estufa, que era de carbón , así cuando venían la maestra y las compañeras estaba caldeada la clase. Así ocurría diariamente excepto los días de niebla, en la que se hacía mucho humo y había que abrir las ventanas, entonces hacía más frío dentro que fuera. También nos llevábamos un ladrillo refractario, lo calentábamos en la estufa y nos lo poníamos en los pies para calentarlos.

En el recreo de la mañana, la Sra. Casilda Ezquerra era la encargada de la cocción y distribución de la leche en polvo que nos daban –entonces se decía que venía de los americanos– y una pequeña cuña de un queso amarillo. Nuestras madres nos hacían unas bolsas pequeñas de una tela de cuadritos o rayas, donde llevábamos un vaso con asa de aluminio donde  en fila india nos bebíamos la leche.

A pesar de ir poco a la escuela, la viví muy intensamente. Había maestros que hacían repasos por las tardes y yo iba con todos ellos, especialmente con Don Fernando Barles y su hija Ascensión. Daban las clases en el patio de su casa , pues él estaba jubilado. Creo que íbamos  casi todos los niños del pueblo.

Recuerdo con mucho cariño la temporada que estuve en Ontiñena, y fui a la escuela con las monjas, de la congregación Carmelitas Teresas de San José. Allí en su tiempo ya tenían dos escuelas: una privada que era de monjas y otra pública. En Ontiñena aprendí ortografía y caligrafía, con unas libretas que llevaban unas frases hechas y yo tenía que terminarlas. En las libretas ponía Rubio.


Ahora de mayor, cuando tengo más tiempo para hacer lo que me gusta voy a la Escuela de Adultos, a unos cursos que se llaman Taller de Activación a la Memoria y Extensión Cultural, donde soy muy feliz. Llevamos desde el año 2005, primero con José Manuel, después Sergio, y ahora con una maestra que es de Fraga, y se llama Nieves Lorenzo, es muy atenta y cariñosa y nos enseña mucho, estamos encantadas con ella.

Estoy contenta porque estoy haciendo lo que más me gusta ir a la escuela y leer libros.

 

 

Mi cartilla de escolaridad

   

 


 

 

 

 

 

 

 

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comentarios
  1. marina dice:

    Me ha parecido muy intesante el texto sobre las escuelas, me traen muchos recuerdos las fotos, son como algunas que yo guardo.

  2. Jose dice:

    Yo tambien estudié con ese mismo Grado Medio en Las Damas Apostolicas del Sgdo. Corazon de Barcelona , y hacia repaso y lo de la leche “americana” y el queso amarillo ,era una época tan inolvidable como irrepetible

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